al CDCH-UCV de un proyecto investigativo dirigido por Torrealba (2013). El inicio del milenio se aborda mediante
una síntesis de la situación mediática al cierre de la primera década del siglo XXI, con aportes clave de Marcelino
Bisbal (2007) y Rafael Quiñones (2011).
Se finaliza con una caracterización sintética del panorama mediático contemporáneo elaborada por
Espacio Público mediante su Mapa de Medios. Correa y González (2024) documentan las transformaciones del
sistema mediático entre los dos momentos de recolección de datos (2021 y 2023), explicando el incremento de
restricciones al acceso informativo. Sus hallazgos revelan una disminución total de medios —tanto privados como
públicos—, reducción drástica de emisoras radiales y televisivas, expansión limitada de sitios web y contracción
severa de impresos. Esta tendencia de reducción y achicamiento del sistema mediático persiste.
Preliminarmente, el estudio de campo en curso de Medianálisis verificó en Falcón 49 de 62 medios
registrados por Espacio Público (19 desaparecidos, 39%); en Cojedes 38 de 44 (14 cerrados, 37%); en Yaracuy 26
de 28 (7 inexistentes, 27%). Estos datos corroboran el aumento de desiertos informativos reportado por IPYS.
Entre 2005 y agosto 2025 cerraron 330 emisoras radiales (242 en la última década): 17 provinciales (1946),
154 (1986), 525 según Bisbal (2010 —mayoría en provincia—), 431 AM/FM (2023, solo 15 en Distrito Capital).
Televisoras regionales: 8 (1986), 30 (1998), 91 (2011), 51 (2023). Diarios regionales: 14 (1946), 61 (1986), 90
(2007), 24 (2023); solo 11 estados conservan al menos un impreso según el Mapa de Medios.
Es importante destacar que, los medios impresos venezolanos no transitaron al ámbito digital por
conciencia ecológica ni convicción tecnológica: diarios regionales centenarios desaparecieron por el accionar del
Complejo Editorial Alfredo Maneiro.
En provincias con mayor cierre de medios emergen iniciativas personales de periodistas en Instagram,
Facebook o mensajería masiva: informales, desde domicilios, por 1-2 personas, de escaso alcance. Difieren de la
primavera digital (a partir de 2014), caracterizada por creación y migración formal de medios. Se registran 7 en
Cojedes; en Falcón, algunas sucumbieron a presiones institucionales, agravando restricciones al derecho a la
información y deber profesional de informar.
Estos nuevos "medios-personas" constituyen un tema pendiente de investigación sistemática para
documentar e integrar en la reconstrucción del sistema mediático venezolano —tarea impostergable que urge
emprender.
Metodología
La metodología empleada fue esencialmente cualitativa, orientada a comprender de manera integral las
percepciones de periodistas y estudiantes de comunicación social sobre el estado del periodismo en sus
localidades.
La población consultada participó en el programa de formación "Tendencias y Desafíos del Periodismo
Regional", dictado por Medianálisis entre agosto y septiembre de 2025. Los participantes que culminaron los
programas formativos provenían de casi todos los estados del país, con un 70% de mujeres y 56% menores de 35
años. No culminaron el proceso cursantes de Carabobo, Monagas, Guárico y Vargas. La mayor participación
correspondió a Mérida, Táchira y Zulia, explicado por la tradición formativa y periodística de estas entidades. En
contraste, se registró menor participación de periodistas del oriente, centro y sur del país, atribuible a la trayectoria
histórica de Medianálisis, concentrada principalmente en el occidente venezolano.
La investigación se sustentó en dos herramientas de recolección de información: una matriz DOFA
elaborada en grupos y un cuestionario individual.
Se aplicó un cuestionario con una pregunta abierta a los 341 inscritos en el programa, referido a los retos
que enfrentan para ejercer el periodismo en sus regiones. Este formulario estuvo disponible entre el 25 y el 31 de
agosto de 2025, recibiendo 263 respuestas anónimas —únicamente solicitando el estado de residencia—. Para su
análisis, se definieron ocho regiones: Andes (Mérida, Táchira, Trujillo); Zulia-Falcón; Centro Occidente (Lara,
Yaracuy, Portuguesa); Llanos (Barinas, Cojedes, Apure); Oriente (Anzoátegui, Sucre, Nueva Esparta, Delta
Amacuro); Sur (Bolívar, Amazonas); Centro (Aragua, Miranda) y Región Capital.
La matriz DOFA se desarrolló en dos Master Class de dos horas cada una. La primera, el 26 de agosto,
contó con 170 participantes sincrónicos; la segunda, el 18 de septiembre, con 124. En estas sesiones se realizaron
dinámicas grupales en microsalas de Zoom, con instrucciones claras sobre el propósito de la actividad. En agosto
se deliberaron Debilidades y Fortalezas del periodismo regional; en septiembre, Amenazas y Oportunidades. Esta
técnica cualitativa facilitó la discusión abierta, el consenso y la identificación colectiva de factores internos y
externos que impactan la labor periodística. Los acuerdos grupales, con relatores designados, se cargaron en
formularios de Google.
Ambos instrumentos especificaron que los datos se utilizarían para una investigación académica, cuyos
resultados se compartirían una vez concluidos.